Logré sacar mi licencia, por fin, después de tantos años ya me había dado por vencida, no veía llegar este día. Me siento contenta de haber logrado una de mis muchas metas atrasadas, pero también me entristece que no este lo suficientemente preparada para estar en la calle, sería como un carnet más que adorna y embellece la cartera.
Ese día, mi papá y yo fuimos a recoger el diploma en la escuela de manejo, después de ahí nos fuimos directamente a sacar la licencia. Como de costumbre estaba muy nerviosa y confusa y no se imaginan todos los sentimientos negativos que sentía en esos momentos de espera y realización de los exámenes visual, auditivo, teórico y práctico; miedo al fracaso, miedo ha no recordar la respuestas de las preguntas, miedo de no escuchar la pregunta correctamente, miedo de no escuchar mi nombre y perder mi turno; era un océano de miedos, ansiedad, estrés, y nerviosismo. Caos total.
A pesar de todos estos sentimientos, logré superar todos los exámenes que eran adentro del edificio, solamente faltaba el práctico, otro tormento más. El instructor me llamó, ¿cuál es su nombre y su cédula?, tiene que estacionarse primero de frente, segundo de lateral y tercero de atrás, estás fueron las órdenes que me dieron y comencé; primero de frente, listo; segundo de lateral, que lío; tercero de atrás, como sea, ya quiero terminar esto, igual ya fracasé. Al terminar los tres estacionamientos, le pregunté al instructor si eso era todo, ya que había terminado y él no me decía nada. Él me pregunto: _"¿cuál es su nombre? ¿está apurada?, y le dije: _" no, no, para nada". Al parecer el instructor estaba enojado, y me dejo esperando un rato, mientras miraba su tableta; yo frustrada esperando a que me dijera mis resultados con la esperanza de haber pasado y no volver a verlo más, sudando por la calor y por los nervios, finalmente me dijo: _"tiene que regresar", yo dije: _"¿qué? ¿por qué?. Aunque estaba segura que no pasaría por dejarme llevar de mi inseguridad y sentimientos negativos, me rehusaba a aceptar el fracaso, quería una explicación, quería pasar, y tener la licencia que por tantos años no la había obtenido. El instructor me dice: _"tiene que regresar a la sala para pagar y retirar la licencia", jajajaja que gracioso este instructor, y deje salir un suspiro de alivio y unas últimas palabras de agradecimiento antes de regresar a la sala.
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