Muchas personas a mi alrededor se están casando, siento la felicidad que emanan. Pero al mismo tiempo, los años que trascurren...
Logré conseguir el cambio de turno para asistir a la boda, para ser sincera fue el turno más difícil que haya buscado en estos siete meses de trabajo. Todo esfuerzo, trae su recompensa.
Aunque haya sido una boda tradicional, hubo detalles que hizo de ella, una especial. Los novios llevaban en manos un micrófono cada uno, para cantarse durante la entrada; ese momento que sabes que no cantas bien, pero que por esa persona lo harías en frente de multitudes, y dentro de esa multitud solo podrás ver en tus ojos a esa persona que tanto quieres para dedicarle la canción que más le gusta. Fue tan romántico. Seguido de una pequeña coreografía con pasos de tango, que hermoso.
¿Y a qué se debe este título, los niños no mienten? Mis ex-jefes del local de celulares me llevaron a la boda. Como ya sabía que iba toda la familia, les había preguntado si no era molestia y si en el carro habría espacio para mi persona, y sí lo había. Ellos tienen a una bebita de 2 añitos, una niña de 6 años, y un niño que no pudo ir.
Estas fueron las conversaciones que tuve con la niña de 6 años a la llamamos, moi moi. Me hizo recordar porque ser niño es la mejor estapa que tenemos en nuestras vidas.
1. LLego a su casa, al rato me pongo gloss en los labios y ella me pregunta, te pusiste liptick, le digo que sí con una sonrisa.
2. Cuando ella quería estar conmigo, simplemente me agarraba la mano. Y eso que no la veo desde bastante tiempo.
3. Me pregunta, -¿por qué no te vas en tu carro? Ahí me di cuenta que no le gustaba que me fuera con ellos, porque ella tendría que sentarse en un lugar que no le gustaba, y aunque yo quisiera cambiar con ella, los adultos no me dejarían. Le digo no tengo carro, porque los carros cuestan mucho. -Me pregunta, ¿no tienes trabajo? Le digo que sí, que solo no tenía el dinero para comprarlo.
4. La mamá tenía escondido el celular del papá, y él le prengunta a moi moi, para que le dé una pista de donde se encuentraba y efectivamente, los ojos dijeron las palabras que la boca no emitir.
Si me sentí un poco mal por moi moi, pero los niños no guardan rencores, son como una página en blanco; no saben mentir si no les enseña, no guardan odio y son felices siendo ellos mismos. Cuando quieren estar contigo solo te busca y se pegan a ti, no tienen que buscar una excusa para buscarte o para decirte lo que siente. Si te quiere, te dice te quiero, si estan enojados, no te quiero. La inocencia de los niños siempre motiva, da esperanza.