viernes, 2 de enero de 2015

Tratame lindo... por favor

Que suenen las trompretas y los tambores, que un nuevo año ha llegado, celebremos todos juntos con mucho regocijo y amor; démosle la gran bienvenida al próspero 2015!

Miles de hogares se reúnen para celebrar dichas fiestas, preparan unos jugosos y variados platillos, hay música alta, fuegos artificiales, y mucho gozo, mucha alegría, mucho compartir y amor... Así como hay miles de personas festejando, cada uno con sus tradiciones y cultura; también hay personas en peleas, sufriendo pérdidas, hay tragedias, hay soledad y tristeza, incertidumbre, rencor y egoísmo. Sí eres de los muchos afortunados que pudiste pasar estas festividades con la familia; agradécele a Dios por tener esa dicha, esa gran bendición, y no estar en una cama de hospital porque hayas tenido un accidente o que te hayan atropellado.

Bueno, para mí, navidad me gusta más que año nuevo; y no hay mejor prueba de ello más que describirle como fue ese día... Todo comenzo el 31 del pasado mes, trabajando como de costrumbre del turno de la noche, media malita del resfrío y primer día del periodo de la mujer. Sentía pequeños malestares, pero nada que no pudiese soportar, un día muy tranquilo en el trabajo, chateando con amigos y haciendo planes luego de la salida; para mi fortuna, los planes fueron cancelados ya que comenzaron unos cólicos insoportables, fatales, horrosos, que ningún medicamento pudiese ayudar, además de los malestares del resfrío. Así que pase mi año nuevo en cama, sin poder disfrutar de los excitantes y muy coloridos fuegos artificiales.

Triste pero cierto... Solo pido que este año 2015, me trates bien lindo, no seas tan duro, y lléname de recuerdos valiosos, regálame más salud y menos preocupaciones, más sonrisas y menos discusiones, más visión y menos caídas. Y sobre todo mucho amor...










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