viernes, 23 de enero de 2015

Una mujer independiente...

¿Por qué no se preocupan por mí? ¿Por qué no me llaman?, estas son algunas de las preguntas que me he preguntado a lo largo de mi vida, sin conseguir respuesta alguna, hasta hace pocas semanas atrás... Fue muy interesante el punto de vista de esta persona y pensar que en tanto tiempo tuve la respuesta frente a mis ojos, me parece tonto haberlo ignorado en todo este rato... 

Esta persona con quien hable, no me había dado buena impresión y no habíamos tenido momentos de confianza como para contarnos entre nosotras experiencias personales, ni aconsejarnos mutuamente...
Ese día que me desmaye en su local, tuve la oportunidad de conocerla mejor, de ver su lado más afectuoso, su lado de madre... Fue muy cálido, algo que extraño de mi madre, y que seguiré extrañando por un largo rato más...

Me dijo; ahora que regresas a casa le dices a tu papá de lo que te acaba de ocurrir. En mis pensamientos decía, no es necesario, cambiaría en algo si supieran... 
Continuó, para que ellos estén más pendiente de ti... Si ellos no te llaman o no te preguntan cómo te encuentras, no pienses que no te quieren o que no se preocupan por ti; simplemente desde temprana edad has demostrado ser una mujer independiente, una mujer que puede resolver cualquier problema que se te presente sin tener la necesidad de pedir ayuda alguna, y lo has hecho muy bien; ellos te perciben como una mujer fuerte, que no necesita de ellos o por lo menos cuando los necesites, acudirías a ellos sin pensarlo más de dos veces; y cuando lo hagas, ellos no pensarán dos veces para darte sus manos de ayuda... 

Yo soy así. No estoy segura si seas igual a mí. Pero desde muy joven, también mis padres dejaron de preguntarme como me encontraba a comparación de mis hermanos, y fue eso. Soy una mujer independiente, aparento ser fuerte pero por dentro soy muy débil, a veces también necesito afecto y ayuda... aunque sola prodría resolverlo. Hay momentos que me hago la tonta, y pido ayuda a los demás porque sencillamente no es divertido hacer las cosas tú sola. Así que de vez en cuando pide ayuda, que no te de verguenza a lo que la otra persona pueda pensar de ti, no eres débil por pedir ayuda, haces a la otra persona sentirse fuerte y con gusto te ayudaría... 

Gracias por tus sabias palabras...

No hay comentarios:

Publicar un comentario