Lunes 11 de nov. Faltan dos días para mi cumpleaños y decidí asear mi cuarto; ordenar, barrer, trapear, lavar; abanico, piso, sábanas, ropas, baño. Todo tenía que quedar impecable y limpio.
Martes 12 de nov. Planear el día siguiente, decidir que ropa utilizar, llevarla a la lavandería, sacar dinero del banco, decidir que comer en el almuerzo.
Miércoles 13 de nov. El gran y esperado día ha llegado. Sonó el despertador como de costumbre, no quería levantarme, quería seguir durmiendo, pero mi consciencia se quejaba (¿por qué no puedo dormir tanto quisiera el día de mi cumpleaños? ¿por qué tengo que asistir a la universidad?) y también me gritaba _¡tienes que levantarte! ¡tienes que maquillarte y lucir hermosa este día y sabes que te tomará tiempo, así que párate ya! Y con mucho esfuerzo me levanté, preparé mi desayuno y me alisté para la universidad.
A la llegada de la universidad, baje del carro diciéndole a mi mamá _no me tienes que buscar en la noche, ella me dice _¿vas a cenar en casa?, le digo _no, fin de la conversación. Estuve tan triste y enojada porque no me habían felicitado por mi cumpleaños y que en todo el día no lo harían, no permití que eso afectara el resto de mi día ya que los años anteriores tampoco había recibido felicitaciones de parte de ellos ¿por qué tener esperanza que este año fuese distinto?.
Al ver a mis compañeros, fue distinto, fue una mañana agradable comparando con las anteriores. Uno de ellos me dijo _te vez diferente hoy, estas bonita. Otros más amistosos que de costumbre y hasta me pusieron un sobre nombre "mamá Ana" porque los había ayudado con unas copias (hahaha). Una mañana muy amena, cero estrés en el salón, la profesora se le daño el zapato (me pareció gracioso de buena manera), ella regresó a su carro a buscar otros pares, recibiendo mensajes y llamadas de felicitaciones de amigos del colegio, compañeros de trabajos y conocidos. Nada más que el salón no sabía, obvio no lo iba a gritar (hehehe).
Ahora, hora de almorzar, ¿dónde puedo comer algo rico en un ambiente y con una atención agradable? Decidí ir a un restaurante llamado Fridays. Caminar en tacones es horrible y más si comienza a llover. Pero eso no me detuvo, pedí chicken bites de entrada, pasta de plato fuerte, y tres leche de postre, acompañado de un té frío y una margarita. La comida aceptable, la margarita, primera vez que la probaba y estuvo rica, el licor me permitió no ahogarme en mis pensamientos innecesarios y egocéntricos más de disfrutar la comida y conversaciones con mis amistades mediante chats. El perfecto momento a solas que quería en el día.
Para la noche, tenía que volver a la universidad ya que tenía un parcial y no debía faltar. Una de mis amigas me felicitó y lo mencionó en voz alta, todos me felicitaron y yo apenada diciendo gracias sin ningún contacto visual (hahaha) quería salir corriendo de la clase. Un gran amigo pasó por mí y por mi mejor amiga para ir a cenar y luego al cine, vimos la película que quería ver mi amigo(thor 2), pero adivinen que sucedió, se quedó dormido y no vio gran parte de la película (hahaha). Mis mejores amigos, los cuáles disfruto inmensamente de sus compañías, puedo decir lo que se me plazca y cuando se me plazca sin pensarlo dos o tres vez, sin preocuparme a que piensen de mí ni a que me juzguen.
Cuando llegó a la casa, me encuentro un sobre en mi cama. Comienzo a imaginar lo que es mientras lo abro, quién iba a imaginar que fuese el regalo más maravilloso que jamás había recibido desde mi collar de 14 ó 15 años de parte de mi mamá; era justo lo que necesitaba, una tarjeta con la letra de mi papá felicitándome, una barra de chocolate de leche con chocolate blanco, y dinero. Mis ojos se inundaron de lágrimas mientras que mi corazón de gozo, y de pensar lo enojada que estaba con ellos en la mañana, como me pueden hacer esto, llorar en mi cumpleaños y de alegría, no pensaba que era posible eso para mí, poder llorar de felicidad ya que siempre lloraba era de dolor, rabia y tristeza. Luego oré agradecida a Dios, nuestro padre celestial, amoroso, grande y justo, Él nos conoce perfectamente y nos sigue amando profundamente; mientras oraba, lloraba, y lloraba, le agradecí por un año más de vida, por mis padres y mis hermanos, por mis amistades y porque entregó a su único hijo para nuestra salvación, le pedí sus bendiciones y le pedí también perdón por no haber sido una buena hija, por no valorar lo que me ha dado y que me ayudara a transformarme y a ser más como a Él.
Fue el clímax y final del día, no me acuerdo haber tenido un día tan perfecto como este que me costará olvidar por un buen rato, quiero y seguiré experimentando días maravillosos porque el Señor me acompaña y no sólo será en mis cumpleaños, podrán serlos todos los días que me los proponga como me lo propuse este día. Decidir que afectará y que no afectará el día, olvidar los momentos tristes y recordar los felices, mantener una actitud altruista, sencilla y simple sin estrés, sin complicaciones, sin egoísmos. Los quierooo demasiadooo. Un gran beso y un sincero y jugoso abrazo.
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