viernes, 4 de abril de 2014

Pequeños pasos, pequeños cambios

Ya tiempo atrás sentía la necesidad de un corte nuevo de cabello, finalmente me atreví, fui asertiva con la muchacha del salón y le explique mas o menos como lo quería. Debo confesarles que me aterraba mucho el nuevo cambio, yo adoro mi cabello largo y como me lucía. Les digo a risas lo mucho que sufrí en el salón de belleza mientras obtenía mi nueva imagen. Y no me gustaba en lo absoluto, me quejaba de lo mal que me quedaba, llegué a pensar tenerlo siempre recogido hasta que volviera a tener mi larga cabellera, muy dramática me puse. 

Pero todo es cuestión de perspectiva, de actitud y de costumbre. Llegué a mi casa, me metí al baño y comencé a jugar con mi corte y con mi cámara, quería encontrar un ángulo que se me viera genial y hermosa. Después de numerosas tomas, lo conseguí y la colgué en mi perfil del whatsapp. Al día siguiente recibí alrededor de 20 personas escribiéndome acerca de mi nuevo peinado, fueron perspectivas muy diversas, desde te vez mayor y atractiva, joven e inocente, hasta no te ves bien, creo que me también cambiaré de imagen y me rasparé un lado de la cabeza (esos comentarios sarcásticos de personas que te envidian). No me esperaba que tantas personas me escribiera por esa fotito, pero si aprendí lo mucho que afecta en lo que los demás piensen, o no tanto eso, sino el rol que tiene los cumplidos, esa aprobación que no necesitas de los demás, pero que inconscientemente siempre la estamos buscando, esa atención que necesitamos. Ese día fue el mejor que haya tenido en estos últimos meses, olvidé los comentarios de que no me lucía el corte y me enfoque más en los que sí, y así aprendí a querer mi nueva imagen y ahora me encanta mi corte y me ha ayudado a tener un poco más de autoestima, de confianza y a tener voz para opinar y expresar más mis sentimientos y emociones. Amarte a ti mismo es la llave que permitirá que otros te amen y puedas amar a otros.

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