viernes, 11 de abril de 2014

No bebo alcohol. No me gusta. Me hace sentir bien. Oscar Levant

En química se denomina alcohol (del árabe al-kuḥl الكحول, o al-ghawl الغول, "el espíritu", "toda sustancia pulverizada", "líquido destilado") a aquellos compuestos químicos orgánicos que contienen un grupo hidroxilo (-OH) en sustitución de un átomo de hidrógeno enlazado de forma covalente a un átomo de carbono (según Wikipedia). Bla bla bla... palabrerías...

Las personas conocen al alcohol como: droga, adicción, sexo, rumbas, arranques, olvidos, desahogo, quita estrés, rompe hielos, borrachera, fiesta de soltería, fiesta de cumpleaños, alegría, despreocupaciones, tristezas, enojos, en fin, la diversidad es tan amplia como la de los tipos de personalidad que tiene la humanidad (que por cierto, tuve un parcial de la universidad acerca de las personalidades que me fue fatal, lloro). Pero, ¿qué hace el alcohol tan atractivo como para estar en las prioridades más altas de la persona?
El alcohol saca a flote todos los pensamientos, ideas, sentimientos y emociones reprimidas de las personas, muestran en la mayoría de sus casos, los problemas de la niñez, de la adolescencia o simplemente de los que les estés experimentando en el momento. Porque llega a un punto que no razonamos, perdemos el juicio, y hablamos sin pensar sin medir las consecuencias o repercusiones que podrían surgir luego. Uno externaliza esos momentos desastrosos que intentamos olvidar diariamente, todas esas quejas y lamentaciones acerca del costo alto de la vida, de la educación, de la seguridad, de temas triviales y que al final de dicha externalización, la persona se siente liberada, como si hubiese quitado un gran peso de encima, más que el día siguiente no recordará de las atrocidades y disparates que salieron de ese ebrio cuerpo.  

Mi persona está de acuerdo con el consumo de alcohol, claro está, de manera moderada y controlada. Acordémonos que todo en exceso es dañino al cuerpo y se convierte en una adicción cruel, donde te atrapa y te consume a tal punto que se dificulta salir de ese círculo vicioso. Hay que tener conciencia a la hora de tomar alcohol, como ya les comente, perdemos el juicio y podrían producir desastres horrorosos y mortales.
Cuando tomo alcohol, mi persona se torna triste, mis ojos se llenan de melancolía y de lágrimas sin explicación alguna. Son sentimientos reprimidos y que muestra en realidad como uno vive la vida, yo paso mi día a día con tristeza y melancolía aunque logres verme alegre, serena y tranquila. Tan sólo es una máscara de protección.



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